Mis lecturas | Diciembre 2016

viernes, 30 de diciembre de 2016

¡Última entrada del año! Y como no podía ser de otro modo es mi resumen de lecturas de este mes, un mes que, aunque parecía que no, ha dado mucho de sí y me ha traído muchas sorpresas. Vengo cargada de libros de los que hablaros, así que poneos cómod@s que... ¡allá voy!


Diciembre ha sido un mes en que me he topado con libros preciosos ♥ A principios de mes cayó en mis manos Un hotel en ninguna parte, de Mónica Gutiérrez, una novela epistolar de la corriente feel good que era justamente lo que necesitaba en ese momento: un hotel en medio de un bosque, unos personajes entrañables, una escapada mental a un lugar de ensueño... Una lectura muy agradable para cuando queráis sumergiros en una historia que os haga sentir bien. [RESEÑA AQUÍ] También por casualidad descubrí Lost in translation [FOTORRESEÑA AQUÍ], un compendio de palabras intraducibles en varios idiomas y su significado, todo ello acompañado de ilustraciones. Es un librito que se lee en apenas media hora, y es absolutamente precioso. A mí me enamoró con tan solo hojearlo en cuanto me llegó a casa :) La última joya que ha pasado por mis manos este mes ha sido Instant karma, de Wendy Davies. Esta novela llevaba en mi lista meses, pero cuando Lidia la reseñó en su blog la empecé sin pensármelo dos veces aquel mismo día. Una historia tierna, diferente, especial..., y unos personajes que se han quedado con un trocito de mi corazón para siempre ♥ Fue una de mis mejores lecturas del año, con eso os lo digo todo :)


Diciembre también ha sido el mes en que se ha apoderado de mí el espíritu navideño. No es que lo haya manifestado demasiado, porque terminé decorando el árbol prácticamente in extremis el día 23 por la tarde, pero sí que me ha dado por leer libros con la Navidad como telón de fondo. Empecé con Winter love, la última antología de relatos de Ediciones Kiwi. En esta ocasión cuatro escritoras nos presentan cuatro historias muy distintas: unas más cómicas, otras más tiernas... He leído por primera vez a Estefanía Jiménez y a Moruena Estríngana y he repetido con Mariah Evans y Mónica Maier, y ya sabéis lo que pasa en estas ocasiones, unos relatos los disfrutas más que otros. Esta vez yo lo tengo claro: mi favorito ha sido Cuando pase la tormenta, de Mónica Maier, una historia muy dulce de segundas oportunidades. ¿Y el vuestro? :) Después de quedarme prendada de la pluma de Mónica Gutiérrez, añadí a mi lista de pendientes todas sus novelas. Aprovechando que estaba de oferta en Amazon me hice con Cuéntame una noctalia y me lo reservé para estos últimos días de diciembre con la intención de pasar durante unas horas la Navidad en un pueblecito ficticio de Rumanía. Después de lo mucho que me gustó Un hotel en ninguna parte reconozco que con este me llevé un pequeño chasco. Cuéntame una noctalia no me gustó tanto y hubo algunas cositas que no terminaron de convencerme (cada vez soy más reacia a los enamoramientos instantáneos), aunque sí que fue una lectura agradable, entretenida y bien escrita. ¡Y le llegó el turno a El calor de tus besos, de Ángela Drei! Una historia muy cortita que me hizo pasar la tarde, sin más pretensiones, con un epílogo demasiado rápido y abrupto para mi gusto. Tampoco llegó a convencerme y se lleva un aprobado justito. Por último, para despedir el año, tengo ya esperándome en el Kindle Pellizcos de Navidad, de Dona Ter y Lara Rivendel. Son dos relatos muy cortitos, así que ya sabéis a qué tengo pensado dedicar la tarde ;)

A principios de mes conseguí terminar una lectura que leí conjuntamente con algunas de mis compañeras de «De viaje literario». Comentando El retrato de Alana salió a colación La mujer del viajero en el tiempo, de Audrey Niffenegger, una novela que compré hace años en un viaje a Inglaterra aprovechando que allí se encuentran auténticos chollos. Llevaba cerca de cinco años cogiendo polvo en la estantería, así que no se me ocurría una ocasión mejor para rescatarlo y mimarlo. Al principio me costó muchísimo cogerle el punto con tantos saltos en el tiempo y detalles, y tampoco tenía mucho tiempo para leer aquellos días, así que me era imposible adentrarme en la historia y olvidarme de todo lo demás, pero como suele pasarme terminé cogiendo carrerilla y la segunda mitad cayó de una sentada. Al llegar al final de la historia conocemos tan bien a los personajes, sus luces, sus sombras, lo que piensan, lo que sienten, que será imposible no empatizar con ellos, y eso nos acarrea más de un sufrimiento. Aunque al principio no las tenía todas conmigo acabé disfrutando muchísimo de la lectura. Sin embargo, cuando pienso en esta historia, cuando pienso en Clare y en Henry, no puedo evitar sentirme triste.

Pero este mes también ha habido cabida para las historias alegres y divertidas, de esas que te hacen olvidar la rutina y los días malos, que te hacen reír a carcajadas. Cherry Chic me hizo un regalo de Papá Noel adelantado —porque para mí fue eso, un regalazo :)— y tuve el privilegio de disfrutar de su nueva novela A la de tres: ¡Te quiero! un poquito antes de tiempo. ¡No pude despegarme de ella en dos días! Os vais a enamorar de Julieta y de Diego y os lo vais a pasar pipa con ellos, os lo aseguro :)






Para despedir el año tenía muy buenas intenciones: terminar con una novela que me recomendó Lidia y de la que todo el mundo habla maravillas. Pero mis buenas intenciones se volatilizan cuando el libro en cuestión tiene más de 700 páginas, pesa un quintal y para leer en el metro siempre llevo el Kindle. ¿Qué pasa? Que me engancho al libro del Kindle, y si me engancho no puedo leer dos libros a la vez aunque quiera T_T Con un poco de suerte será el primer libro del año y os podré hablar de él en el resumen de enero, palabrita =D Pues bien, ¿qué me ha tenido tan enganchada estos últimos días?


Sí: Lisa Kleypas con los hermanos Travis. Me encantan las series familiares, que lo sepáis. Ya en su día leí todos los libros de las hermanas Walsh, de Marian Keyes, y este año han pasado por mis manos los hermanos Martí, los hermanos Sullivan y ahora estos cuatro hermanos texanos. El año pasado leí, sin saber que era la última entrega de esta serie, La chica de los ojos color café [RESEÑA AQUÍ]. Desde entonces tenía en mi lista de cosas pendientes leer los tres primeros porque solo he oído cosas maravillosas sobre Lisa Kleypas, y además todo el mundo decía que la cuarta parte no tenía nada que ver con las tres anteriores, que no parecía una novela escrita por Kleypas, peeero siempre me daba una pereza espantosa. Sin embargo, hace poquito los encontré todos incluidos en Kindle Unlimited y así he estado estos días, leyendo como una descosida. No voy a extenderme mucho más porque me gustaría escribir una entrada general sobre esta serie, pero solo diré que... ¡qué razón teníais!

¡Y hasta aquí mis lecturas de diciembre! Nueve novelas, dos libros de relatos, un librito ilustrado... Os dije que venía cargada de libros de los que hablaros :) Poco me queda ya que deciros, salvo desearos una muy feliz entrada de año, que lo paséis pipa y que espero que sigamos compartiendo muchas lecturas a lo largo de 2017 :) Aprovecharé estos días para descansar, leer, ver muuuchas cosas en Netflix y con un poco de suerte escribir alguna entrada para empezar el año con buen pie y que el ritmo no decaiga en el blog, pero el día de Reyes volveremos a vernos por aquí, prometido ;)

LO MEJOR DE 2016

viernes, 23 de diciembre de 2016

Parece que fue ayer cuando estaba celebrando la Navidad con los que más quiero y ya mañana vuelve a ser Nochebuena. ¡Hay que ver lo rápido que pasa el tiempo! Parece inevitable que durante estos últimos días nos pongamos a pensar en cómo nos ha ido el año, en si hemos cumplido las cosas que nos propusimos, y aquí estoy yo también haciendo balance de lo que ha dado de sí este año.

2016 ha sido el año en que más he leído con muchísima diferencia. Pocos días antes de que finalizara 2015, me apunté a un reto que veía lejanísimo y casi imposible de cumplir: leer 100 libros en un año. Pues al final, y sin correr más de la cuenta para alcanzar ninguna cifra, resulta que lo cumplí a principios de diciembre. Aún me impresiona haber leído en solo un año lo que antes tardaba en leer 3 o 4. Eso es la lista de pendientes, que no para de crecer :) Lo mejor de todo es que he disfrutado de novelas maravillosas, he descubierto a un montón de autor@s a l@s que ya no podré perder la pista y me llevo a muchísimos personajes inolvidables en el corazón. Pero esta entrada se llama «Lo mejor de 2016», así que tengo que mojarme y elegir solo la crème de la crème. Me ha costado un montón, pero al final he conseguido reducir la lista a 5 (+1) novelas. Así que ya sabéis, estas son las que os recomiendo con los ojos cerrados si todavía no habéis tenido el placer de leerlas :)




Fuimos un invierno, de Neïra
 → RESEÑA

Fuiste mi verano, de Neïra
RESEÑA

Pan de limón con semillas de amapola,
de Cristina Campos

Por siempre unidos, de Taylor Jenkins Reid

Por siempre ¿felices?, de Taylor Jenkins Reid
RESEÑA

Instant karma, de Wendy Davies


En lo referente al blog, ya habréis visto que ha tenido épocas más activas que otras. El trabajo, la vida y la falta de inspiración son casi siempre la causa, pero me quedo con que siempre termino volviendo por aquí :)

Si pienso en los blogs y las personas que han sido una referencia para mí este 2016, sin duda son ellas tres, y creo que no os las descubro porque sin duda son magníficas y para mí sus blogs son de los mejores que hay en la blogosfera:

- Lidia (Cielos de papel), mi recomendadora oficial (y yo encantada de la vida). No sé en qué momento preciso se cruzaron nuestros caminos ni cómo, me parece mentira que fuera a lo largo de este año. Cuando Lidia reseña una novela en su blog es por algo: porque le ha llegado, le ha fascinado, le ha encontrado ese toque distintivo que últimamente parece que no abunda en la literatura, y siempre dando su opinión sincera al 100%. Hacedme (hacedle) caso, si una novela tiene un huequecito en su blog conviene tenerla en cuenta. Hasta ahora conmigo nunca ha fallado y por eso mi broche lector a este 2016 será una de sus recomendaciones ;)
- Mónica (Miss Brandon). A veces creo que Mónica es como mi brújula a la hora de probar con una novela o un autor; como coincidimos tanto en gustos es casi una garantía de que me vaya a gustar, y confieso que a veces también lo es para el caso contrario. Además, es leer una reseña suya y no quitarme el libro en cuestión de la cabeza hasta que lo leo. La de historias bonitas que me ha descubierto la Brandon... :)
- Y, por último, Elena, que aunque no tiene blog (¿todavía? :)), con ella me pasa como con Mónica: tenemos unos gustos tan afines que es ver una de sus valoraciones en Goodreads y querer leer la novela.

Una de las cosas más chulas que me ha traído este año ha sido pertenecer a un club de lectura y hacer lecturas conjuntas con un grupo que no podría ser más genial :) Hasta entonces solo había hecho una LC en mi vida, y fue Bajo la misma estrella con mi mejor amiga. Además de divertido, me resulta muy enriquecedor compartir opiniones a medida que avanza la trama, plantearme otros puntos de vista que no se me habían pasado por la cabeza y descubrir autoras y novelas que de no ser por «De viaje literario» no habría leído.

En un aspecto más personal, no puedo olvidarme del trabajo, porque aunque no soy de esas personas que viven para trabajar, sí que es cierto que mi profesión ocupa gran parte de mi vida. Creo que nunca había trabajado tanto como este año, y aunque constantemente intento buscar nuevas salidas y opciones, es posible que la solución se haya presentado así sin esperarla durante estos últimos días y no pienso desaprovecharla. Solo deseadme suerte, puede que por fin vaya a tener estabilidad. ¿Adiós, vida de autónoma? =D

Por último, otra de las mejores cosas que deja este 2016 para un culo inquieto como yo son los viajes. Este año no han sido muchos, al menos en comparación con otros años (dos viajes y apenas un par de escapadas de fin de semana), pero la ruta que hicimos J y yo en agosto sin duda se lleva la palma, y lo mejor sin duda fue vivir tantas cosas con él ♥ Desde que volvimos empezamos a ahorrar como hormiguitas pensando en el próximo gran viaje, ¡todo sea por dar por fin el salto en 2017! Por cierto, el destino cambia cada semana, así que se aceptan sugerencias :P


¡Y hasta aquí el balance anual! He intentado no extenderme demasiado porque ya sabéis que como coja carrerilla no hay quien me pare..., aunque no sé si lo he conseguido. Seguramente volveré a dejarme caer por aquí antes de acabar el año para traeros el resumen mensual de lecturas, así que de momento aprovecho para desearos unas felices fiestas, que sobre todo las disfrutéis con los vuestros, que disfrutéis del ambiente, de los dulces, de las buenas lecturas con un café y tapaditas con una manta, y si sois de celebrar Papá Noel... espero que os caigan muuuuchos libros :)

No he podido resistirme al verla ♥♥♥

Reto 50 libros en 2017

El año pasado, a estas alturas, me apunté a un reto que veía prácticamente imposible de cumplir: leer 100 libros en 2016. Al final, no sé cómo, lo conseguí. A principios de diciembre ya había alcanzado esa cifra tan redonda, y la verdad es que no pude evitar alucinar al pensar que esos eran los libros que antes leía en 3 o 4 años. No soy de apuntarme a retos porque difícilmente los cumplo (está visto y comprobado), pero este año quiero repetir este, solo que reduciendo la cifra a la mitad. ¿Por qué? Muy sencillo: este año quiero leer menos pero mejor. Y aunque sé que seguiré teniendo mis guilty pleasures, tengo intención de ser más selectiva y pienso apostar por la calidad. Al igual que hice el año pasado, iré actualizando esta entrada mes a mes para recopilar todos los libros que voy leyendo y enlazándolos a sus reseñas, en caso de que las publique. ¡Aquí los tenéis!

Enero

1. Harry Potter y el Legado Maldito, de Jack Thorne
2. Mi hogar serás tú (Sangre y tinta # 2), de Abril Camino
3. El silencio de la ciudad blanca, de Eva García Sáenz de Urturi
4. Vanderbilt Avenue (Little Italy # 1), de Anna Casanovas
5. Más que un verano (Una estación contigo # 1), de Victoria Vílchez
6. El universo en tus ojos (Little Italy # 2), de Anna Casanovas
7. 

Reseña: "Gigoló. El amor tiene un precio", de J. de la Rosa

lunes, 19 de diciembre de 2016


Su novio está de viaje, sus amigas ocupadas y María ha decidido hacerlo: contratar los servicios de un gigoló por una sola noche. Sin embargo, aquella experiencia de sexo pagado con un desconocido (Allen) quizá sea más trascendente de lo que esperaba. Dos años después se encuentran de manera fortuita, cuando ella está a punto de casarse con el hombre de su vida. Así descubre que Allen lleva desde entonces buscándola, y también que una noche de sexo por 500 libras ha podido cambiar sus destinos para siempre. A partir de ahí, María deberá elegir si continúa su perfecta vida tal y como estaba planificada desde que era una niña o si se deja arrastrar por Allen, un hombre tan atractivo como peligroso, y de quien no puede salir nada bueno...

¿Será capaz María de evitar a Allen?
¿Podrá seguir con su vida tras reencontrarse?





Desde que descubrí a José de la Rosa a finales del año pasado con Tu último beso, caí rendida ante su pluma y sus historias. A esa novela le siguieron muchas otras, se podría decir que en cuestión de dos meses hice un maratón y me leí todas sus obras, a excepción de dos: La leyenda de tierra firme y Gigoló. El amor tiene un precio. Y mirad que esta última me llamaba la atención... pero cada vez que me planteaba qué nuevo libro leer nunca acababa siendo el elegido. Tuvo que ser Elena quien me recordara este verano, así sin querer, que lo tenía pendiente, y tras una racha de novelas normalitas... ¿por qué no recurrir a uno de mis favoritos en romántica para asegurarme una buena lectura?

Hace dos años María decidió contratar los servicios de Allen, un gigoló de lujo. Pasaron juntos solamente una hora, pero ese encuentro los marcará más de lo que se imaginan. Por mucho que María no quiera ni recordarlo, Allen se cuela de vez en cuando en sus sueños, y es que a pesar de que la vida junto a su novio parece perfecta, algo en el fondo de su ser le dice que no lo es. Allen, por su parte, nunca había sentido nada parecido a lo que sintió con María en los escasos minutos que estuvieron juntos, y por eso decidió dejar su profesión y cambiar de vida. Al cabo de dos años el destino los vuelve a reunir, y por mucho que María quiera fingir que ese encuentro nunca ocurrió su vida se pone patas arriba. Está a punto de casarse con Edward, su novio de toda la vida, pero Allen se ha pasado los dos últimos años pensando en ella y no se rendirá tan fácilmente. Cuando Edward se marcha a París por trabajo durante un mes, María y Allen comenzarán a conocerse, pero lo que es más importante, María poco a poco recordará quién es realmente y volverá a encontrarse consigo misma.

Los protagonistas de esta novela me han gustado muchísimo. Por un lado tenemos a Allen, un hombre atractivo y seductor que es mucho más de lo que aparenta a simple vista, pues a medida que avanza la historia y comenzamos a conocerlo nos encontramos ante un hombre inteligente, atento, cariñoso y tremendamente tierno que ha perdido la cabeza por una chica con la que solo estuvo una vez y no volvió a ver. Por otro lado tenemos a María, una chica de origen humilde que siendo muy joven se enamoró de Edward, el hijo de la familia para la que trabajaban sus padres, una familia bastante acomodada en su día. Poco a poco, para intentar encajar y complacer tanto a su prometido como a los que creía sus amigos, María va perdiéndose por el camino, comienza a ser una sombra de lo que un día fue, siempre anteponiendo el qué dirán y las aspiraciones de su pareja a lo que ella realmente desea. De la mano de Allen comenzará a ver las carencias que tiene en su vida aparentemente perfecta, a darse cuenta de que ella necesita más, de que quizá el amor que un día sintió por Edward ha ido transformándose en cariño. Poco a poco, María irá despertando de un largo letargo y se dará cuenta de que su vida no le pertenece. En sus manos está hacer algo para reconducirla.

He de confesar que esta novela ha sido mucho mejor de lo que me esperaba. Supongo que tod@s, cuando leemos una sinopsis, imaginamos a grandes rasgos cómo será la historia, por dónde puede ir la trama, y cuando supe de qué trataba Gigoló no fue menos. No me preguntéis por qué, pero pensé que esta iba a ser una novela un tanto frívola y quizá por eso no terminaba de animarme a ponerme con ella. Sin embargo, las apariencias engañan, y una vez inmersa en sus páginas caí rendida ante los personajes protagonistas. A medida que lo iba leyendo, y sobre todo tras finalizar el libro, no paraba de repetirme: «¿Por qué no lo leí antes?».

A día de hoy, Gigoló. El amor tiene un precio ha sido una de las novelas que más me ha gustado del autor, tanto por el tema que trata, porque para mí ha sido toda una sorpresa, como por esa manera de narrar tan bonita que tiene De la Rosa, que a mí siempre consigue enamorarme a través de sus palabras. El Premio Titania Novela Romántica que recibió por esta novela no es en balde, os lo aseguro, así que si aún no habéis leído esta novela o no conocéis a José de la Rosa, ¿a qué estáis esperando? Para mí siempre es una apuesta segura dentro de la novela romántica y no me defrauda nunca.


LOST IN TRANSLATION

lunes, 12 de diciembre de 2016


¿Sabías que existe una palabra portuguesa, cafuné, que significa «acariciar con ternura el cabello de la persona que amas»? ¿Y que en sueco llaman mangata al reflejo de la luna, como un camino, sobre el agua? Tal vez haya algún vacío en tu lengua materna para expresar esas sensaciones que parecen imprecisas o indescriptibles, pero no desesperes: este compendio ilustrado ilumina algunas de las miles de palabras, procedentes de todas partes del mundo, que expresan vivencias y emociones tan universales como difíciles de traducir.




Hace poco descubrí por casualidad este pequeño tesoro, un librito ilustrado que no podría venirme más como anillo al dedo. Sin duda, lo primero que me llamó la atención fue el título: Lost in translation. Lo cierto es que mi profesión ocupa gran parte de mi vida. No queráis estar en medio de una quedada de traductores, podemos ser un auténtico peñazo. Y tampoco queráis ver una peli o una serie conmigo; J ya se ha acostumbrado a que a veces repita las escenas pero cambiando el audio, los subtítulos y quién sabe qué más para saber cómo se ha traducido tal o cual juego de palabras, pero puede ser desesperante. Deformación profesional, lo llaman... En fin, conociendo la existencia de este libro, ¿cómo no sentir curiosidad? Lo compré en un impulso, y el mismo día que llegó le eché un vistazo rápido. Había palabras y conceptos que me parecían curiosos y hasta graciosos (por ejemplo, que en alemán tengan la palabra drachenfutter para designar aquello que le regalas a tu pareja para compensar que la has pifiado), pero sobre todo me dejé embargar por las emociones y los recuerdos que me evocaban otras muchas. Además, todo acompañado de ilustraciones. El libro me estaba pareciendo precioso, así que decidí dejarlo de lado y leerlo tranquilamente cuando le llegara su momento. Este llegó hace apenas unos días. J y yo estábamos tumbados en la cama, a punto de irnos a dormir. Cogí este libro, que tenía sobre la mesita de noche, y le dije: «¿Leemos cuatro o cinco antes de apagar la luz?». No lo cumplimos. Nos dejamos llevar y lo terminamos en apenas media hora. Media hora en la que descubrimos que komorebi es como en japonés se llama a aquello que da lugar a mi color favorito; que en tagalo tienen una palabra, kilig, para designar esa sensación de tener mariposas en el estómago, algo que todos sentimos cuando nos enamoramos; o que los japoneses llaman tsundoku al hecho de comprar un libro, no leerlo y apilarlo sobre otros no leídos (esta nos va que ni pintada :)). Media hora en la que gracias a una palabra del árabe, samar, me teletransporté a aquellas noches en que te quedas charlando con los amigos de todo y de nada hasta las tantas; o ese momento en el que al descubrir que, en galés, hiraeth es esa nostalgia de lugares a los que no puedes volver, comencé a pensar en algunos sitios que quedaron atrás; o leer que en yámana mamihlapinatapai es ese entendimiento silencioso entre dos personas que están pensando o deseando lo mismo y J y yo nos miramos, sabedores de que eso nos pasa mil veces. Da igual que no seáis unos friquis de los idiomas como yo, ya veis que este libro es precioso por todas esas cosas que nos evoca.

Las respuestas de este libro pueden ser respuestas a preguntas que nunca imaginaste hacer, o quizá a otras que alguna vez te hiciste. Pueden concretar emociones y experiencias que parecían imprecisas o indescriptibles, e incluso hacerte recordar a alguien a quien habías olvidado hace mucho tiempo.

Ellen Frances Sanders








Reseña: "Un hotel en ninguna parte", de Mónica Gutiérrez

domingo, 4 de diciembre de 2016


A Emma Voltarás no le queda nada: ni trabajo, ni casa, ni pareja. Por eso acepta una oferta para trabajar todo el invierno en El Bosc de les Fades, un hotel escondido en un bosque. Allí aprenderá que todo lugar extraordinario esconde secretos, pero ¿no es ese el mejor punto de partida para empezar de nuevo? Y es que cuando no te queda nada allí de donde vienes no tienes más remedio que seguir adelante.

Emma pronto descubrirá que la amistad puede encontrarse en cualquier lugar, por muy escondido que esté, quizás de la mano de una camarera de habitaciones hada madrina, o de una niña extraordinaria, o de un viejo escritor necesitado de ternura, o de un cocinero que le abrirá las puertas de los escenarios, o de un surfero que se hace mayor a su pesar, o de una jardinera susceptible; o, quizás, de la mano de un hombre huraño y maravilloso capaz de devolverle la ilusión por volver a bailar sobre zapatos de cristal entre las flores de un jardín encantado.



Sin mapas. Sin prisas. Sin condiciones.
Ven a perderte en El Bosc de les Fades.


Después de más de dos meses sin animarme a escribir ninguna reseña, no he podido evitar sentarme delante del ordenador para hablaros de esta novela. Me ha maravillado tanto, me ha hecho sentir tan bien, que quiero que también la conozcáis, y si al leerla os suscita la mitad de lo que a mí seré tremendamente feliz.

Hace unos días descubrí por casualidad Un hotel en ninguna parte en GoodReads. Esa portada tan verde, tan «invitadora» y acogedora, me llamaba a gritos, y su sinopsis tenía algo especial. ¿Sabéis esa sensación de tener que leer un libro en ese preciso instante sin saber exactamente por qué? ¿Y sabéis cuando, al leerlo, tenéis la certeza de que era precisamente lo que necesitabais, sin ser siquiera conscientes de ello hasta ese instante? Eso ha sido para mí Un hotel en ninguna parte, esa escapada tan necesaria a un lugar mágico, un bálsamo, una inmensa sensación de bienestar.

Emma Voltarás llega a El Bosc de les Fades después de que toda su vida se venga abajo. De repente se queda sin trabajo, sin pareja y sin casa, así que cuando su mejor amiga Anna le cuenta que necesitan una camarera de habitaciones para la temporada de invierno en un hotel perdido en medio de un bosque cerca de la Costa Brava, ¿por qué no aceptar? No tiene nada que perder. Poco a poco descubrirá que ese lugar en medio de la nada es un lugar reconfortante en el que perderse para encontrarse, donde conseguirá curarse las heridas y volver a encontrar la alegría.

Me costó muchísimo llegar hasta El Bosc de les Fades, entre otras cosas porque es muy difícil de encontrar, pero creo que es aquí adonde debía llegar. Sé que es un destino provisional, pero de momento es mi hogar, el único lugar donde he encontrado cobijo después de que el cielo cayese sobre mi cabeza y me aplastara.

Al llegar allí se encuentra con un elenco de personajes entrañables con los que es imposible no encariñarse. Por un lado tenemos a los hermanos Brooks, los dueños del hotel, tan distintos el uno del otro: Samuel es huraño, serio y un tanto gruñón tras llevarse un gran desengaño después de que fracasara su matrimonio, mientras que Tristán es el hermano ligón, seductor e «irresponsable» que aún no ha conseguido sentar la cabeza. También nos encontramos con Marbel, la otra camarera de habitaciones del hotel, de esas personas con las que conectas enseguida como si os conocierais de toda la vida; Aurora, su hija, una niña de nueve años excepcional; Joaquim, el cocinero de gran talento que podría tener todas las estrellas Michelin del mundo y que en su tiempo libre toca en un grupo de trash metal; Phillip, el recepcionista francés malhumorado (en mi mente no podía ser otro que Michel, de Las chicas Gilmore); y, por último, William Lexington, el único huésped del hotel, un escritor ganador del Premio Nobel de Literatura que llegó a El Bosc de les Fades en busca de soledad e inspiración para escribir su próxima novela. A pesar de ser huraño y temido por todos, Emma reconocerá en su mirada el dolor causado por la pérdida y poco a poco entablarán una estrecha relación de amistad lo más especial.

—No importa cuántos lugares más vaya a visitar, ahora estoy convencido de que solo en El Bosc de les Fades cualquier cosa es posible. Incluso para aquellos por los que el destino ya había tirado la toalla.
—¿Se refiere a que ha vuelto a escribir, inesperadamente?
—No, querida, me refiero al pequeño milagro que te ha sucedido hoy.
—No le entiendo, William —le he dicho poniéndome colorada.
—Toda la luz del mundo se ha quedado en tus ojos.
Y en realidad, Anna, justo es así como me siento. Como si volviese a tener una mirada nueva, la luz intacta en las pupilas.

Gracias a los e-mails que los hermanos Brooks le escriben a su madre y que Emma le escribe a Anna iremos siendo testigos del día a día en el hotel y de los acontecimientos más importantes, pero son sobre todo los de Emma —los más extensos y detallados— los que tienen un mayor peso en la novela. Podríamos pensar que al tratarse de una novela epistolar nos faltará información o que la historia se quedará un poco coja, pero no. Para mí es una de esas novelas cotidianas que no contienen una gran trama, pero sí que están plagadas de sentimientos y sensaciones, y al fin y al cabo será lo que os quede cuando leáis la palabra «fin».

No puedo terminar esta reseña sin hacer mención a la pluma de la autora. Delicada, poética, cuidada... De esas que te acarician mientras lees. Para mí Mónica Gutiérrez ha sido todo un descubrimiento, ha sido una delicia leer esta novela, y poco a poco seguiré descubriendo todas sus obras.

Leer Un hotel en ninguna parte ha sido como tomar un té en la tienda de la señora Povedy: dulce, cálido, reconfortante. Ha sido como hacer una escapada a El Bosc de les Fades y a Mirall de Mar, recorriendo los senderos llenos de vegetación y sus calles empedradas, perdiéndome en medio de la naturaleza. Ha sido como salir a la terraza en pleno invierno y contemplar las estrellas envuelta por el más absoluto silencio y recubierta por mil mantas. Cosas que necesito tanto ahora mismo que me parece mágico que una novela tan cortita me las haya dado estos dos últimos días y que haya caído en mis manos en el momento preciso. Quizá por eso haya sido tan especial para mí y no pueda ser objetiva al darle la puntuación máxima, pero espero que de algún modo también llegue a ser especial para vosotr@s.


Mis lecturas | Noviembre 2016 (II)

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Dicen que segundas partes nunca fueron buenas, pero para mí empieza a ser ya costumbre que la segunda quincena del mes sea mucho mejor que la primera. Esta no ha dado tanto de sí como otras, pero en general estoy muy contenta con mis lecturas y he descubierto a alguna que otra autora nueva. Intentaré no irme mucho por las ramas esta vez, pero no prometo nada =P


Tenía en mi lista de pendientes La estúpida idea de dejarte marchar, de María Montesinos (♦♦♦♦), desde que se propuso como candidata a novela del mes de noviembre en el club de lectura. Me llamaba mucho la atención el planteamiento de esta historia, ya que desde el principio somos conscientes de que la relación de la pareja protagonista llegará a su fin. Reconozco que de vez en cuando me gusta esa dosis de realidad en las novelas románticas, así que allá que fui. La primera novela de María Montesinos me duró un suspiro, y es que junto a Julia me fui enamorando de Lucas, al igual que me tuvo en vilo la historia de Alma y Óscar. Sí que es cierto que a medida que conoces a los protagonistas y que estos avanzan en su relación te hueles el motivo por el que Julia debe dejar marchar a Lucas y que esa parte en concreto no me tocó la fibra, pero sí que lo consiguió el después. Se me partió el corazón, sentí la desesperanza y la tristeza de Julia, y no pude evitar ponerme en su piel. Solo por esto mi valoración de la novela subió un poquitín. Sin duda no le perderé la pista a María Montesinos.

Tras terminar con la historia de Julia y Lucas necesitaba algo cortito antes de empezar una nueva LC, y como a mí me gusta más una novela epistolar que a un tonto un lápiz, Abril Camino la había recomendado y esta era muy cortita... allá que me lancé con Entre líneas, de Altea Morgan (♦♦♦♦), una autora con la que también me estrenaba. Reconozco que iba con cero expectativas y que tras leer los primeros correos electrónicos no las tenía todas conmigo, pero Laia y Jamie consiguieron sacarme mi vena más cotilla aquella tarde de domingo y hacerme disfrutar con estos retales de su historia a medida que comienzan a conocerse. Sin duda me gustó mucho más de lo esperado, y si os gustan las novelas epistolares os animo a que le deis una oportunidad :)

Ya os conté que a principios de noviembre me estrené con el time travel con El retrato de Alana (la lectura que leí conjuntamente con mis compañeras de «De viaje literario»). Ahora mismo estoy también con La mujer del viajero en el tiempo, así que este parece haber sido el mes de las novelas sobre viajes en el tiempo, porque después de leer la reseña de Miss Brandon sobre El conjuro, de Mariah Evans (♦♦♦♦), me entraron muchísimas ganas de leerla. ¿Sabéis esa sensación de haber leído una novela en el momento perfecto? Eso es lo que me pasó con esta historia tan mágica. Como ya viene siendo costumbre estaba hasta arriba de trabajo, así que cuando tenía un ratín para leer me apetecía una historia divertida, bonita, sencilla. El conjuro ha sido perfecta, porque me ha hecho reír desde el primer capítulo con las situaciones en las que se encuentran Anaís y Neilan, además de enternecerme y dibujarme una sonrisa en la cara durante buena parte de la lectura. Sin embargo, he de confesaros que el final, a pesar de parecerme muy bonito y de tocarme la fibra, me dejó un poquito triste... ¿A vosotr@s también?


Para rematar noviembre me animé por fin a conocer a La Volátil, una treintañera creada por la ilustradora argentina Agustina Guerrero. La verdad es que tardé lo mío, porque la primera vez que oí hablar de este personaje fue hace unos años, gracias a una amiga mía diseñadora gráfica, así que la fui siguiendo en las redes sociales y las viñetas que veía me hacían mucha gracia. Peeero el otro día me dio por comprar algo diferente, dos libros ilustrados, y uno de ellos era Diario de una Volátil (♦♦♦♦). Durante la media hora que pasé leyendo el libro me reí un montón, sintiéndome identificada con la Volátil en más de una ocasión («¡Si esa soy yo! ¡Dios mío, soy iguaaal!», and so on).



Así pues, al día siguiente saqué de la biblioteca el segundo, La Volátil. Mamma mia! (♦♦♦½), en el que Agustina Guerrero nos cuenta situaciones que vivió a lo largo de su embarazo de una manera muy cómica, y aunque también me lo hizo pasar estupendamente no me gustó tanto como el primero. Para aquellos a quienes os guste la Volátil, buenas noticias: mañana se publica su tercer libro, Érase una vez la Volátil. Yo ya lo he incluido en mi lista de Reyes, a ver si hay suerte... :)


¡Y esto ha sido todo! Ahora mismo sigo entre La mujer del viajero en el tiempo y Winter love, cogiéndolos los dos a ratos y por primera vez leyendo dos libros simultáneamente, según lo que más me apetezca en ese momento. Dentro de unos días vuelvo y os cuento :)

Mis lecturas | Noviembre 2016 (I)

martes, 15 de noviembre de 2016

La primera quincena de noviembre se me ha pasado en un abrir y cerrar de ojos, pero si algo bueno tiene es que en apenas tres semanas llega el bendito puente para aquellos afortunados. Ya ando contando los días, no os creáis, porque necesito parar un poco, perderme por ahí y desconectar. Aprovechando que hemos alcanzado la mitad del mes vuelvo a dejarme caer por aquí con un resumen de lecturas, que parece que he convertido ya en la rutina del blog. Últimamente ando falta de tiempo y de inspiración, así que esta es la solución intermedia que he encontrado para que no empiece a rodar la bola del desierto por aquí. Os lo aviso: no está siendo un gran mes, y me vais a ver arrugando la nariz bastante más de lo habitual.


Más o menos a estas alturas del año pasado descubrí a Mónica Maier con su primera novela: El amor no es una ciencia exacta [RESEÑA AQUÍ]. Me gustó tanto que desde entonces no le he perdido la pista, y cuando me enteré de que en octubre de este año publicaba una nueva novela con el hermano de Valeria como protagonista no me la quise perder. En cuanto tuve en mis manos El amor es la respuesta (♦♦♦½) me lancé de lleno a leerla, pero no sabéis cuánto lamento decir que no ha sido lo que esperaba. ¿Quizá el problema fue que iba con unas expectativas demasiado altas? ¿Que no he conseguido conectar con los protagonistas, cosa que no me costó en absoluto con Valeria y Derek? ¿Que la he leído en un mal momento? O quizá sin darme cuenta me estoy convirtiendo en una lectora demasiado crítica. No sé qué ha sido. No es que me haya disgustado, es muy entretenida, me encanta cómo escribe Mónica y tiene momentos realmente tiernos, por eso pienso releer ambas novelas dentro de un tiempo, para comprobar si este es un caso de «no eres tú, soy yo». Si ya habéis leído la historia de Eric y Gabriela me encantará conocer vuestra opinión, así que ¡contadme, contadme!

A principios de mes, Querido señor Daniels, de Brittainy C. Cherry (♦♦♦), estaba dando mucho que hablar. A lo largo de dos o tres días no dejé de ver reseñas en los blogs que sigo y comentarios en Goodreads, pero lo que más me llamó la atención fue que eran opiniones muy dispares. Ya sabéis que soy muy curiosa, y cuando esto pasa prefiero leer el libro en cuestión y formarme mi propia opinión para hablar con conocimiento de causa. Querido señor Daniels fue... por un lado mejor de lo que esperaba —las opiniones negativas me habían preparado para ir con las expectativas bajas— pero también ha sido EL CABREO DEL MES, en mayúsculas. Era la primera vez que leía a Brittainy C. Cherry y la verdad es que me sorprendió esa capacidad que tiene para emocionar, pero también descubrí esa tendencia al dramatismo en exceso de la que tanto había oído hablar. Esta novela me suscitó sentimientos encontrados, tampoco fue lo que me esperaba porque al leer que la historia trataba sobre el amor prohibido entre un profesor y su alumna no llegué a plantearme en ningún momento que la diferencia de edad entre ellos sería de TRES años. Esto y la madurez/inmadurez que muestran a ratos los protagonistas a lo largo de toda la novela fueron los principales «peros» que me acompañaron a lo largo de la lectura, pero EL GRAN PERO fue el que me encontré en el capítulo 29. Me enfadé. Me enfadé MUCHÍSIMO, tanto que apagué el Kindle y no retomé la lectura hasta un buen rato después. Lo vi totalmente innecesario, la autora bien se lo podría haber ahorrado y os aseguro que al finalizar la novela no me habría quedado un recuerdo tan agridulce. Si hago balance y tengo que quedarme con lo positivo, sin duda elijo esas frases tan bonitas que se encuentran a lo largo de todo el libro, algunos fragmentos que me han tocado el corazón —sobre todo las cartas de Gabby— y los personajes secundarios, que me conquistaron como no consiguieron hacerlo los principales.


¡Y por fiiiin llegó el día de empezar una nueva lectura conjunta con mis chicas de «De viaje literario»! Para este mes habíamos elegido El retrato de Alana, de Caroline March (♦♦♦), una novela recién salida del horno. Otro «chasco». Qué mesecito... T_T Pero bueno, vamos por partes, porque la lectura en definitiva no ha sido mala, sencillamente ha tenido sus más y sus menos. Nada más comenzar me desconcertó, ya que por un lado no era para nada lo que me había esperado encontrar después de leer la sinopsis (tengo que dejar de montarme mis propias historias en la cabeza, que luego pasa lo que pasa) y, por otro, en los primeros 3-4 capítulos suceden tantas cosas tan deprisa que casi no da tiempo a asimilarlo todo. Por suerte la cosa empezó a mejorar poco después, y una vez me metí en la historia me enganché muchísimo. Además, al ser mi primera novela de time travel no estoy acostumbrada a los clichés propios del género (según comentaron algunas de mis compañeras de LC había unos cuantos) y la autora consiguió sorprenderme con todos los acontecimientos y los giros que tenían lugar. Sin embargo, al final volvió a desconcertarme porque me dio la sensación de que estaba rizando demasiado el rizo, y además todo el tema de la paradoja temporal no terminó de convencerme, ya que a ratos me parecía entenderlo y a ratos no. Para mí ha sido una novela bastante desigual, aunque no se puede negar que ha sido bastante entretenida y ha dado mucho que hablar. Pero lo mejor de todo ha sido compartirla con las chicas, que me hacían plantearme cosas que yo habría pasado por alto y me lo han hecho pasar estupendamente, como siempre :) Dentro de poco podréis leer sus reseñas para saber más al respecto ;)

Para completar la primera quincena de noviembre hice una relectura. A principios de este año empecé a releer la saga Valeria de Elísabet Benavent, y aprovechando que hace meses dejé Valeria al desnudo (♦♦♦½) aproximadamente en la página 100, quise terminarlo antes de acabar el año para «matar el tiempo» entre LC y LC. Es curioso cómo la mente recuerda tan vívidamente algunas escenas de una novela que has leído tres años atrás y otras las olvida por completo (y encima eran las más trascendentes, del final no me acordaba para nada y ha sido muy bonito volver a leerlo de nuevo sin saber qué iba a pasar). Sin duda ha sido muy interesante ver cómo todos estos años después, y tras leer todo lo que ha publicado la autora hasta la fecha, siguen convenciéndome y desencantándome las mismas cosas o los mismos personajes. No me atrevería a hacer relectura de muchas novelas, pero en este caso no ha estado mal.

Además de estas cuatro novelas, he ido colando entremedias un par de relatos/novelas cortas. Anna Casanovas le pone la guinda a estos primeros 15 días de noviembre con Cada vez que te vas (♦♦♦♦). No importa que sea un relato de poco más de 40 páginas, en numerosas ocasiones Anna ha demostrado que en tan poquito espacio puede contarnos una historia preciosa que nos llegue al corazón y en este caso en concreto ha vuelto a lograrlo. (Mil gracias una vez más, Elena ♥♥♥) 

No me pasó lo mismo con Follamigos, de Shirin Klaus (♦♦½). La historia no me convenció, el final menos aún (vale que sea una novela corta, pero para mí fue demasiado precipitado), aunque la leí por mera curiosidad y para pasar el rato una tarde de domingo, así que tampoco es que me esperara nada.


¡Y hasta aquí puedo leer! En 15 días vuelvo a dejarme caer por aquí y os cuento cómo ha terminado el mes, prometido ;)

Booktag | 3 días, 3 citas (II)

viernes, 11 de noviembre de 2016

¡Casi se me olvida pasarme por aquí para traeros la segunda cita del booktag! En esta ocasión he escogido un fragmento de la sorpresa del mes pasado: Mi canción más bonita, de Cherry Chic. ¿Vosotr@s también estáis de acuerdo con Daniela?

Mis lecturas | Octubre 2016 (II)

martes, 8 de noviembre de 2016

¡Lo prometido es deuda! Hace unos días os traje el resumen de lecturas de la primera quincena de octubre y ya estoy aquí para contaros cómo siguió el mes. La cosa mejoró bastante; bueno, qué digo, mejoró mucho, porque a excepción de Kate Bentley ninguna novela llegó a pasar de un «ha estado bien, pero no ha llegado a marcarme». Así pues, empecé a dejarme llevar por impulsos, casualidades y novedades, y la cosa no ha ido del todo mal :)


Y le llegó el momento a la sorpresa del mes ♥ Mi canción más bonita, de Cherry Chic (♦♦♦♦). Iba con pies de plomo con esta novela, no quise crearme expectativas, así que no me esperaba nada, tan solo una historia más con la que pasar un par de ratos entretenidos, y aunque al principio así me lo parecía y no nos cuenta nada que no encontremos en otras novelas... no sé, a partir de cierto punto tanto los protagonistas como los secundarios me robaron el corazón. Esa evolución de Daniela, ese Oliver tan macarra por fuera pero tan tierno por dentro y que arrastra tanto dolor, esa Tina que tanto me ha hecho reír, esos hermanos Acosta tan diferentes y tan únicos que me conquistaron desde el minuto 1 (especialmente Fran ;))... Ha sido un verdadero enganche (creo que me ha durado solo dos días), una de esas novelas por las que, como os contaba el otro día, dejé el trabajo de lado tras ver que lo tenía todo controlado y me pasé la tarde leyendo hasta ver la palabra «fin». Sí que es cierto que hay varias cosas que no me han convencido, como ese amor tan instantáneo, pero en definitiva ha sido una muy buena lectura y Cherry Chic ha sido todo un descubrimiento, os aseguro que no le perderé la pista. Y hablando de descubrimientos... Ya os conté que el mes pasado caí rendida ante Taylor Jenkins Reid con Por siempre ¿felices? [RESEÑA AQUÍ], y desde entonces tenía en mente leer Por siempre unidos (♦♦♦♦♦). De hecho, cada vez que me tocaba elegir lectura pensaba: «¿Ahora? No, ahora no, aún no le ha llegado el momento». Y todo porque sabía que iba a sufrir... y quería disfrutar la novela en el momento adecuado, y por fin hace unos días llegó. ¿Qué os puedo decir de esta historia? No dejaba de pensar: «¿Cómo una novela puede ser tan preciosa y a la vez tan desgarradora?». Porque sí, la historia de Ben y Elsie me ha dolido muy adentro por su brevedad y por cómo termina todo, pero al mismo tiempo me ha hecho sonreír por ser testigo de un amor tan sincero e intenso. En la página 3 ya estaba llorando a lágrima viva, y pensaba: «Como sea así toda la santa novela...». Pero Taylor Jenkins Reid encuentra el equilibrio perfecto al combinar presente y pasado, al explicarnos cómo vive Elsie el duelo por la muerte de Ben y seguidamente contarnos momentos que vivieron juntos. Si os pasa como a mí que no os decidís a leerla porque no queréis sufrir, solo me queda deciros que os lancéis, no os arrepentiréis. Es una historia demasiado bonita como para que os la perdáis. En cuanto terminé Por siempre unidos, decidí darle una oportunidad a Un monstruo viene a verme, de Patrick Ness (♦♦♦♦). Reconozco que nunca me había animado a leer esta novela, que lo hice por el boom del estreno de la película de J. A. Bayona. Fui a verla con mis padres hará un par de semanas, y como soy de esas personas a las que les gusta leer el libro antes de ver la película me hice con esta edición tan bonita y me lo leí en un par de tardes porque es una historia realmente corta. Si algo me gustaría destacar es el enfoque de esta historia, una historia con un trasfondo realista pero plagada de fantasía y que nos cuentan como si de un cuento se tratara, con sus moralejas, su cruda realidad al final. Al salir del cine salí más que satisfecha, pocas veces he visto una película tan bien adaptada, incluso reconocí fragmentos del libro en el guion, pero lo que realmente me dejó prendada fue la manera de representar las dos primeras historias (absolutamente precioso ♥♥).


Después de dos dramas volví a cositas más ligeras, y por fiiiin me hice con la segunda parte de Los chicos del calendario (♦♦♦♦). Allá por julio os contaba que esta saga me llamó un montón la atención y me leí la primera parte con muchas ganas [RESEÑA AQUÍ], pero que al ser solo la primera parte de cinco me supo a poco, me pareció una introducción y no sabía bien qué pensar. La segunda parte sería determinante para ver si seguía acompañando a Candela en el año más excitante de su vida. Pues bien, quizá soy la nota discordante, pero a mí me ha gustado más esta segunda parte que la primera. «Enero» fue muy intenso con Salvador Barver, pero «Febrero, marzo, abril» me ha dado justamente lo que me atrajo de esta saga: tres chicos diferentes que se lo pondrán más o menos fácil a la protagonista, más vivencias y experiencias y una Candela que poco a poco va conociéndose mejor a sí misma (aunque siga tropezando con la misma piedra una vez tras otra). Ya tengo ganas de saber qué le depararán los chicos de mayo, junio y julio y qué pasa con los frentes abiertos ;) ¡Y nos vamos a otra segunda parte! Hace unos días se publicó Si me dejas quererte de Victoria Vílchez (♦♦♦½), el cierre de la bilogía «Quiéreme». Leí la primera parte también este verano [RESEÑA AQUÍ] y me creó sentimientos encontrados, pero después de ESE FINAL esperaba con muchas ganas el desenlace de la historia de Tessa, porque como es normal empecé a hacer mis cábalas y quería comprobar si estaba en lo cierto. Ambas partes son muy diferentes y esta sin duda es mucho más bonita (con la primera quise tirarme de los pelos en numerosas ocasiones), pero la novela ha sido justo como me esperaba y no ha sido ninguna sorpresa, por eso mi puntuación es bastante neutra. Eso sí, si algo quiero destacar es el mensaje que transmite esta bilogía, ojalá muchas novelas del género que reflejan relaciones tóxicas se aplicaran el cuento. Octubre me reservaba una última lectura, y durante el puente tuve uno de mis impulsos y volví a probar con Marisa Sicilia. En este caso me decanté por Tú en la sombra (♦♦♦½), también recomendación de Lidia, y por primera vez tenía en mis manos una novela contemporánea de la autora. Iba totalmente a ciegas y no ha sido para nada lo que me esperaba, pero eso no ha sido necesariamente malo, sino que ha resultado ser uno de los aspectos positivos, como también lo ha sido que unos personajes con muchas sombras al principio poco a poco vayan saliendo a la luz. Sin embargo, en ocasiones —sobre todo al principio— la lectura se me ha hecho un tanto pesada, pero eso es totalmente personal (porque si me hablas de temas jurídicos me pierdes, es algo superior a mí y no lo puedo evitar), pero bravo por Marisa por tratar un tema tan actual como la corrupción y el tráfico de influencias.


Tranquil@s, lo dejo aquí, porque como me explaye un poco más hago una tercera entrada resumen (ahora entendéis por qué he partido octubre en dos, ¿verdad?).

Ya sabéis que me encanta que me recomendéis novelas, así que os dejo el enlace a la lista donde voy anotando todas vuestras recomendaciones, por si este mes hay alguna lectura que os haya gustado especialmente y creéis que podría gustarme. También encontraréis los enlaces donde hablo de ellas una vez las he leído, así que feel free de llevaros cuantas recomendaciones queráis :)


Booktag | 3 días, 3 citas (I)

viernes, 4 de noviembre de 2016

Hace unos días, Sara (de El blog de Sara Lectora) me nominó a este booktag que hacía unas semanas que veía por varios blogs y me gustó tanto que en esta ocasión pensaba hacerlo sí o sí. Es muy sencillo: consiste en elegir tres citas y publicar una cada día (ya sea en días consecutivos o no). A pesar de que muchas frases o fragmentos me llaman la atención cuando leo una novela, no suelo marcarlos o apuntarlos, así que no sé todavía qué otros dos elegiré, pero el primero lo tenía claro. Es un fragmento que me llegó al alma por la verdad que encierran sus palabras en relación con la historia de la pareja protagonista de una novela preciosa que además leí hace muy poquito: Por siempre unidos, de Taylor Jenkins Reid. ¿La habéis leído? :)

Mis lecturas | Octubre 2016 (I)

martes, 1 de noviembre de 2016

Siempre que hago el balance del mes, pienso: «¿Cómo narices he podido leer tanto si apenas tengo tiempo libre?». Supongo que las noches me cunden, y cuando una historia me atrapa... le robo horas al reloj. Así voy los martes ya zombi perdía. Os contaba en la entrada resumen de septiembre que octubre no estaba siendo muy allá, pero por suerte, y gracias como siempre a las recomendaciones y a alguna que otra sorpresa, he terminado el mes con un buen sabor de boca. Como la entrada me ha quedado más bien larga he decidido dividirla en dos, así que hoy os cuento los libros que pasaron por mis manos los primeros 15 días de octubre :)


El mes comenzó con la última LC de «De viaje literario». En realidad la fecha de inicio se fijó para finales de septiembre, pero me pilló centrada en terminar un proyecto, y no nos engañemos... o no iba a trabajar hasta llegar al final de la novela —que no sería la primera vez— o iba a estar mordiéndome las uñas hasta poder cogerlo sin remordimientos. Ya veis que decidí ser responsable (o precavida) y elegí leérmelo cuando estuviera más tranquila. Después de la buenísima experiencia que tuvimos en junio con Maldad latente, de Sandra Brown [RESEÑA AQUÍ], volvió a resultar ganadora por goleada una novela de suspense romántico: Oculta, de Kendra Elliot (♦♦♦½). La verdad es que la sinopsis era de lo más atrayente y el comienzo fue muy prometedor, dejándonos la autora con ganas de más a medida que nos plantea la trama, pero hacia el final va perdiendo fuelle y el factor sorpresa se va un poco al garete. Una lástima, porque era una lectura que prometía muchísimo y terminó siendo una pequeña decepción. En esta ocasión no he hecho reseña, pero AQUÍ podéis encontrar todas las que han publicado mis compañeras del club :) A finales de septiembre me enteré de que Sara Ventas acababa de publicar su nueva novela: A destiempo (♦♦♦½). Mi experiencia con esta escritora había sido muy buena hasta la fecha, sobre todo con ¿Y si no es casualidad? [RESEÑA AQUÍ], así que ya os podéis imaginar la alegría que me llevé. Sin embargo esta novela a dos voces no me ha convencido del todo. La disfruté porque me gusta mucho cómo escribe Sara, pero entre que me esperaba todo lo que iba a pasar a partir de la mitad del libro y que no es precisamente hasta entonces cuando la autora no entra en materia... Pues eso... Seguí el mes con novedades, y en esta ocasión me dispuse a conocer la pluma de Carla Crespo con Amor en V. O. (♦♦½). No puedo decir que esta lectura haya sido una decepción porque no me esperaba nada de ella. De hecho, la trama no me atraía en exceso, pero que los protagonistas fueran intérpretes me llamó la atención (¿deformación profesional?). Es una historia cortita pero sin mucha chicha, de esas que son perfectas para pasar una tarde entretenida pero sin más pretensiones, y con unos personajes con los que no llegué a conectar. La acabé terminando por pura cabezonería, porque no soy de dejar libros a medias, pero vamos, que no me entusiasmó.


Llegados a este punto necesitaba leer algo muy bueno para compensar un poco estos pequeños chascos, así que tiré de la lista de recomendaciones. Siempre pensé que me estrenaría con Marisa Sicilia con Kate Bentley (♦♦♦♦♦), pero quiso el destino que fuera con Forajido [RESEÑA AQUÍ]. Quedé tan prendada de la pluma de Marisa que no dudé en volver a repetir con ella al cabo de poco. Le había llegado la hora a la historia de Kate, del capitán Kenneth y de Andrew, y tengo tantas cosas buenas que destacar que no sé ni por dónde empezar: la exquisita pluma de Marisa, que consigue que parezca que estás leyendo a la mismísima Jane Austen; esa ambientación tan lograda; lo mucho que me han hecho sufrir los tres personajes, que no lo tienen nada fácil en ningún momento; que me haya tenido tan enganchada que no podía parar de leer hasta llegar al final... De verdad, Kate Bentley es una delicia, si no la habéis leído todavía os la recomiendo encarecidamente. Y de la romántica histórica me fui a la romántica contemporánea con toques de comedia. Había leído opiniones buenísimas sobre Amor y gin-tonic, de María José Vela (♦♦♦½), pero debo de ser más rara que un perro verde porque a mí no me entusiasmó. Sí, las páginas volaban, me reía con las ocurrencias de Abi, pero la primera parte del libro no me dijo nada. En algunos momentos llegué a pensar si la protagonista no lo estaría soñando todo, al más puro estilo de Los Serrano, por lo surrealista que me parecía todo al principio, pero no xD Por suerte la cosa empezó a mejorar un poco después de la mitad del libro, que es la parte que más me ha gustado y justo lo que me esperaba (otra cosa me habría decepcionado, la verdad).

Pues ya veis, octubre no empezó siendo espectacular, sino más bien normalito, y si tengo que quedarme con una lectura es sin duda con Kate Bentley (gracias por millonésima vez, Lidia ^^). Dentro de unos días vuelvo a pasarme por aquí y os sigo contando, que tengo un montón de libros de los que hablaros :)

Mis lecturas | Septiembre 2016

lunes, 10 de octubre de 2016

¡Sí, sigo aquí! Las últimas semanas he estado de lo más desconectada, pero dicen que más vale tarde que nunca. Así que hoy, al mirar el calendario, me he dicho: «Carolina, de hoy no pasa, ¡que estamos a 10 de octubre y el resumen de septiembre se te va a acabar juntando con el de octubre!». Después de un verano un tanto descafeinado en lo que a lecturas se refiere, comencé septiembre con el propósito de poner fin a esa mala racha. Nada me convencía ni me satisfacía excesivamente, así que decidí recurrir a esa larguísima lista de recomendaciones que nunca deja de crecer para asegurarme «buenas lecturas». Septiembre ha estado marcado por recomendaciones, novedades y descubrimientos, y es impresionante lo que he llegado a leer este mes, pero me alegra decir que el balance ha sido muy positivo. Os cuento resumidamente lo que dio de sí.


Nada más volver de vacaciones me esperaba lo nuevo de J. de la Rosa, Todas las estrellas son para ti (♦♦♦♦), así que allá que fui para ver con qué historia nos enamoraría en esta ocasión. La historia de Pedro e Inés me gustó mucho y me la leí en un suspiro, y ese misterio que rodea al padre de la protagonista me tuvo elucubrando hasta el final, que no sé vosotr@s, pero a mí ni se me pasó por la cabeza. Después de terminar esta novela, acudí a mi larga lista de recomendaciones y supe que era el momento de estrenarme con Taylor Jenkins Reid. Elegí Por siempre ¿felices? (♦♦♦♦♦), su segunda novela, que me hizo caer rendida a sus pies. [RESEÑA AQUÍ] Ya tengo el resto de sus libros en mi estantería, pero Por siempre unidos será una de mis próximas lecturas. En la lista también estaba Anna Casanovas, ¡cómo no!, y como antes de las vacaciones aproveché que las dos novelas de la serie de los Nualart estaban prácticamente regaladas y me las compré sin pensarlo, me esperaban poniéndome ojitos. Empecé con Doce años y un instante (♦♦♦½) con la intención de seguir con Saltar al vacío, pero la historia de Sebastián y Cecilia no me llegó tanto como yo esperaba y decidí dejar la segunda parte para más adelante. Eso sí, leer a Anna fue una delicia, como siempre.


¡Y por fin llegó el 8 de septiembre! Alice Kellen nos traía un regalito: el desenlace de la serie Tú con Tal vez tú (♦♦♦♦♦), la historia de Elisa y Jack (Oh, Jack... Serás imposible de olvidar #JackDeberíaSerIlegal). A pesar de ser una comedia romántica la pareja protagonista me conquistó por completo y me tocó el corazón. Como ya os comenté en la reseña, Alice en la romántica adulta simplemente se sale. [RESEÑA AQUÍ] La cosa no iba nada mal, así que ¿qué creéis que hice? Sí, seguir con la lista. Hacía tiempo que tenía apuntada Espérame, de Elisabeth Naughton (♦♦♦♦), pero al añadirla en Goodreads Lidia me comentó que no me dejara engañar por la portada, que le diera prioridad. Así que, muy obediente yo, la pasé directamente al puesto número 1 y fui a por ella, que también me apetecía cambiar un poco de género. Y Lidia tenía toda la razón del mundo, no os dejéis engañar por la portada, porque a pesar de lo que pueda parecer ante vosotr@s tenéis una muy buena novela de suspense romántico (y no de erótica pura y dura). Hasta el mismísimo final no supe ver quién estaba detrás de todo, así que os la recomiendo muy mucho. Después del verano las chicas del club de lectura «De viaje literario» estábamos deseando comenzar una nueva lectura conjunta, así que para ir abriendo boca aprovechamos que Marisa Sicilia acababa de publicar Forajido (♦♦♦♦), una novela muy cortita, para hacer una lectura conjunta exprés. Hacía ya meses que tenía pendiente leer a la autora y mi estreno no podría haber sido mejor :) Una historia dulce, tierna y divertida que os hará pasar un rato estupendo. [RESEÑA AQUÍ]


Al alcanzar la segunda quincena de septiembre no sé por qué pero cambié de tercio. Pasé de seguir recomendaciones a descubrir autoras que tenía pendientes desde hacía mucho tiempo. ¿Quizá fue por la buena experiencia tras leer por primera vez a Marisa Sicilia? Para seguir con la buena racha empecé con Shirin Klaus, concretamente con Quiérete, quiéreme (♦♦♦♦) a pesar de tener otras novelas suyas en mi lista. En cuanto terminé la historia de Sergio y Cristina me quedaron muchas ganas de seguir descubriendo a Shirin y me lancé de cabeza a leer No está el horno para cruasanes (♦♦♦♦) por las buenas críticas que había visto a pesar de no ser muy fan de la novela erótica. Reconozco que, pese a todo, esta me gustó bastante debido a que la autora le ha dado la vuelta a la tortilla dentro del género y ha roto con los estereotipos. Seguiré muy de cerca a Shirin Klaus, lo que más me ha gustado de ella ha sido esa tendencia a abordar temas que no suelen estar presentes en las novelas de hoy en día y ese enfoque diferente que le da a sus historias.

Después de dos meses con el corazón en un puño, septiembre por fin nos traía el desenlace de la historia de Laura y Mateo con Laura llega al final del camino (♦♦♦). Si bien Marta Francés dejó el listón muy alto con el final de la primera parte, con esta me llevé un pequeño chasco al no ser todo lo que me esperaba. [RESEÑA AQUÍ]


Septiembre me reservaba un último descubrimiento: la pluma de Abril Camino. A pesar de llevar meses siguiendo su blog nunca me había animado a leer ninguna novela suya, así que al publicarse Sangre y tinta (♦♦♦♦) encontré la excusa perfecta. Esta novela new adult era precisamente lo que necesitaba: una historia bonita, sencilla y, sobre todo, bien escrita [RESEÑA AQUÍ]. Fijaos si me encandiló la pluma de Abril que sentí la necesidad de seguir descubriéndola, y ¿qué mejor que conociendo a los hermanos Sullivan (♦♦♦½)? Las tres primeras partes son relatos muy cortitos (de entre 40 y 60 páginas) y en ellas conocemos a Parker, Travis y Preston y descubrimos cómo encuentran el amor. Se leen en un suspiro y al ser tan cortitas ya os podéis imaginar, no están hiperdesarrolladas, pero son bastante entretenidas. En la cuarta, más extensa, conocemos a Mark (el hermano mayor) y también nos enteramos de cómo les van las cosas al resto de los hermanos Sullivan con sus respectivas parejas. Es cierto que varias cosas no me han acabado de convencer, pero son perfectas para cuando te apetece leer algo cortito, sencillo y agradable, sin más pretensiones.


Romántica contemporánea, sentimental, romántica histórica, erótica, new adult, suspense romántico... Desenlaces, cuatro autoras nuevas a las que no perderé la pista, nuevas novelas de mis autores de cabecera que me han conquistado como siempre... No se puede negar que septiembre ha dado mucho de sí y ha sido de lo más variado. En general han sido lecturas muy buenas y, a pesar de haberme llevado un par de chascos, también me he llevado muchas sorpresas. Espero que la cosa mejore en octubre, que de momento no está siendo para tirar cohetes. Empiezo a pensar que soy yo, que estoy muy pejigueras últimamente, así que a partir de hoy vuelvo a recurrir a la lista de recomendaciones y espero que poco a poco podáis ayudarme a ampliarla. Por eso aprovecho la ocasión y os pregunto...

¿Hay alguna novela que os haya gustado mucho
 (ya sea novedad o no) y que os gustaría recomendarme?
Ya sabéis que vuestras recomendaciones siempre son más que bien recibidas :)

 Lista de recomendaciones

Reseña: "Sangre y tinta", de Abril Camino

martes, 27 de septiembre de 2016

El regreso de Camden Reed al lugar que lo vio crecer no está siendo un camino de rosas. Solo tiene tres cosas: un hermano que lo odia, una hermana a la que no le dejan ver y una ex novia que espera de él algo que no está dispuesto a darle. Lo último que necesita es que por la puerta de su estudio de tatuajes aparezca una chica con ganas de marcarse el cuerpo y desnudarle el alma.

Aunque, quizá, eso sea exactamente lo que necesita. 









¿Sabéis ese momento en que, al terminar un libro, piensas: «Dios, es justamente lo que buscaba», incluso sin ser consciente de ello? Eso es precisamente lo que me ha pasado con Sangre y tinta. Con tanto agobio con el trabajo necesitaba una historia corta, sencilla, que pudiera pausar cuando quisiera sin pedir un capítulo más (ay, inocente de mí... más bien devorar de una sentada para seguir con mis obligaciones en paz), y la historia de Cam y Amanda ha sido absolutamente perfecta para mi propósito, además de bonita y una lectura muy agradable. Ya hace un tiempo que vengo siguiendo de cerca a Abril Camino tanto en Goodreads como en su blog (si no lo conocéis os aconsejo que os paséis a echarle un vistazo, publica entradas interesantísimas), y siempre pensé en estrenarme con las historias de los hermanos Sullivan, pero al publicarse hace muy poquito esta novela new adult y al ver las buenísimas críticas que estaba cosechando... hubo un cambio de planes. Necesitaba dejarme llevar por la pluma de Abril y necesitaba conocer a Camden Reed, del que había oído decir que no era tan malote como aparentaba y que tenía unos principios inquebrantables.

Amanda acaba de cumplir 18 años y el único regalo que desea es hacerse su primer tatuaje. Con toda la ilusión del mundo se dirige al único estudio de tatuajes del pueblo, el cual regenta Camden Reed, el «malo malote» de Hot Springs. Pero Camden no ha tenido un buen día, así que en cuanto ve a Amanda, con su cara de niña buena llena de pecas y sus tirabuzones rubios, y esta le dice que quiere tatuarse el nombre de Jake, se niega a tatuarle el nombre del novio de turno alegando que se arrepentirá toda su vida y la echa de muy malos modos. Amanda se marcha de allí incapaz de reaccionar por la sorpresa, pero al día siguiente vuelve al estudio con la intención de decirle cuatro cosas bien dichas, de hacerle saber que ese tatuaje no es el nombre de ningún noviete, sino de una persona muy especial para ella: su padrastro, quien fue como un padre para ella y murió tres años atrás en un accidente de coche. A Camden le conmueve muchísimo la historia de Amanda, y a partir de ese momento nace entre ellos una relación de amistad muy bonita. Ambos sienten una conexión muy profunda. Son dos personas que de repente, una noche cualquiera, se encuentran, sienten que se comprenden, y descubren que les resulta muy fácil abrirse el uno con el otro, tanto que asusta.

Pese a su juventud, Camden y Amanda han pasado ya por demasiadas cosas en la vida y han tenido que crecer demasiado deprisa. Desde muy pequeño Camden tuvo que soportar las palizas de su padrastro y la indiferencia de su madre al respecto, y proteger a Matt (su hermano pequeño) para que él no corriera su misma suerte. Ahora, y después de haber conseguido escapar de esa vida y labrarse un futuro prometedor con su arte, ha vuelto a Hot Springs tras la muerte de su madre para hacerse cargo de Matt, que lo odia por haberlo abandonado, y para recuperar la custodia de su hermana Lucy. Por su parte, Amanda no ha tenido una adolescencia como la de cualquier chica de su edad. En aquel accidente no solo perdió a su padrastro, sino que además su madre quedó tetrapléjica. A los 14 años supo de golpe lo que era ser adulta y desde entonces arrastra la culpa por lo que pasó.


Para ser una novela new adult, sus protagonistas son personajes muy maduros pese a su juventud. Amanda y Cam (de 18 y 24 años, respectivamente) tienen unos valores y unos principios inquebrantables, y una determinación y una fortaleza increíbles a pesar de sus circunstancias. Para mí, una de las cosas más destacables de la novela es el valor que se le da a la familia. Tanto para Camden como para Amanda es lo primero y lo más importante. Ambos saben lo que es sufrir, lo que es no tener prácticamente a nadie, y harían cualquier cosa por las pocas personas que tienen en sus vidas. Amanda ha dedicado los últimos años a cuidar de su madre, mientras que Camden no ceja en su empeño por recuperar la relación que tenía con Matt antes de marcharse y por conseguir la custodia de Lucy para que puedan volver a estar los tres juntos.

Sin duda, lo que ha acabado de redondear la lectura ha sido la pluma de Abril Camino. He quedado prendada, desde las primeras frases me he dejado llevar por ella, ha conseguido que me sumergiera en la historia enseguida. Y no solo eso, sino que la novela cuenta con frases y fragmentos realmente bonitos. Para mí Abril ha sido otro de los grandes descubrimientos del año, y es que esta historia tan bonita, de la que no esperaba nada (y que en un principio no tenía ni pensado leer), y sus personajes me han sorprendido por completo.

 
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